Consejos para el cultivo de fresas en un huerto casero

¿A quien no le gustaría tener su propio huertito de fresas? Imagina todo el provecho que le puedes sacar a una fruta tan natural y deliciosa como la fresa. Podrás realizar deliciosos postres, helados, licuados, platillos de cualquier tipo que incluyan este rico y nutritivo fruto rojo. A continuación te presentamos algunos tips que podrás utilizar en caso de que quieras emprender este bonito y saludable proyecto:

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Elegir la variedad:

Existen tres grupos de fresas: las silvestres, las de cultivo y los fresones. Puedes probar con la que más te guste o la que mejor se adapte a tu zona.

Escoger la ubicación:

Las fresas requieren de mucho Sol, les encanta el astro rey, por lo que conviene cultivarlas en un lugar donde reciban el mayor número de horas de Sol.

Poda:

Para asegurarnos que la mayor parte de nutrientes se concentran en el tallo principal, conviene controlar y retirar los “corredores” o tallos largos que crecen rápidamente y de forma desmesurada.

Cultivo cama elevada:

Si se va a utilizar este método de cultivo, es importante que antes no se hayan cultivado tomates, berenjenas o pimientos durante un par de temporadas.

Riego:

Las fresas son muy exigentes en cuanto a riego se refiere. Es importante regar constantemente para mantener cierta humedad en el terreno.

Abonado:

El fresón también es exigente en materia orgánica por lo que es aconsejable abonar la tierra con estiércol bien desmenuzado, mezclado y enterrado durante las labores de preparación del terreno.

Macetas:

Las fresas también se pueden cultivar en macetas de manera fácil. Para ello se recomiendan contenedores de 15 – 20 centímetros de profundidad con un diámetro de 20 cm aproximadamente.

 

 

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